Hace varios siglos que la iglesia Cristiana, después de un largo periodo de esclavitud, corrupción y podredumbre moral, fué restaurada a una vida nueva de libertad y pureza. El acto de Dios por medio del cual este cambio se llevó a cabo se conoce en la historia como la Reforma. El instrumento por el cual se efectuó la reforma fué la palabra de Dios, mientras que la agencia humana fué un monje, una de las personas más eruditas de su tiempo, el Dr. Martín Lutero.
Las enseñanzas de la Reforma no eran nuevas. Estas eran, y aún son, las eternas verdades de Dios tal como nos ha sido preservadas y actualmente están siendo presentadas el mundo entero en toda su pureza por la IGLESIA EVANGELICA LUTERANA.
La Iglesia Evangélica Luterana, fundada solamente en las santas doctrinas y enseñanzas de la Palabra de Dios, no es una organización nueva, o una secta. Esta Iglesia es, a la luz de las Sagradas Escrituras, la Iglesia antigua, la Iglesia Original, La Iglesia Cristiana y Apostólica, la verdadera Iglesia de Cristo Jesús en su apariencia y forma. Y para demostrar esta apreciación, presentamos a continuación las enseñanzas y doctrinas principales de la Iglesia Evangélica Luterana a la luz de la única regla y norma de fe y vida en el cristianismo, a saber, las Sagradas Escrituras, la Palabra de Dios. Sólo así se puede juzgar lo antes expuesto.