Iglesia Luterana “La Santa Cruz”
Oaxaca, México

EL SALVADOR: La Iglesia Evangélica Luterana enseña y confiesa que Cristo Jesús es el Hijo de Dios e igual al Padre en todo respecto; que El es también el Hijo de la virgen María y se encarnó para redimir de esta manera al mundo; que El satisfizo las demandas de la Ley divina guardando los mandamientos de Dios en nuestro lugar para la salvación de todo creyente; que El llevó y sufrió nuestros pecados y delitos y murió en nuestro lugar en la cruz; que corporalmente se levantó de entre los muertos y vive y vivirá por la eternidad; que El vendrá visiblemente por segunda y última vez al fin del mundo a juzgar a los vivos y a los muertos; que este mismo Salvador es el único Mediador entre Dios y los hombres y, además, la Cabeza de su Iglesia.

Pruebas de las Escrituras:

  • Juan 5:20, 23: “El Padre ama al Hijo, y le muestra todas las cosas que El hace; y mayores obras que éstas le mostrará, de suerte que vosotros os maravilléis. Para que todos honren al Hijo como honran al Padre. El que no honra al Hijo, no honra al Padre que le envió”.
  • Juan 10:30: “Yo y el Padre una cosa somos”.
  • Juan 14:9: “El que me ha visto, ha visto al Padre”.
  • Mateo 1:21, 25: “Dará a luz a un hijo, y llamarás su nombre Jesús, porque El salvará a su pueblo de sus pecados... y no la conoció hasta que dió a luz a su Hijo primogénito; y llamó su nombre Jesús”.
  • 1 Pedro 2:22: “El cual no hizo pecado; ni fué hallado engaño en su boca”.
  • Gálatas 4:4–5: “Venido el cumplimiento del tiempo, Dios envió su Hijo, hecho de mujer, hecho súbdito a la ley, para que redimiese a los que estaban debajo de la ley, a fin de que recibiésemos lo adopción de hijos”.
  • Gálatas 3:13: “Cristo nos redimió de la maldición de la ley, hecho por nosotros maldición”.
  • 1 Pedro 2:24: “El cual mismo llevó nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros siendo muertos a los pecados, vivamos a la justicia: por la herida del cual habéis sido sanados”.
  • 1 Juan 2:1–2: “Hijitos míos, estas cosas os escribo, para que no pequéis; y si alguno hubiere pecado, Abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo; y El es la propiciación por nuestros pecados; y no solamente por los nuestros, sino también por los de todo el mundo”.
  • Romanos 4:25: “El cual fué entregado por nuestros delitos, y resucitado para nuestra justificación”.
  • Juan 14:19: “Un poquito y el mundo no me verá más; empero vosotros me veréis; porque yo vivo, y vosotros también viviréis”.
  • Hechos 1:11; 10:42: “Los cuales también les dijeron: Varones galileos, ¿qué estáis mirando al cielo? Este mismo Jesús que ha sido tomado desde vosotros arriba en el cielo, así vendrá como le habéis visto ir al cielo... y nos mandó que predicásemos al pueblo, y testificásemos que El es el que Dios ha puesto por Juez de vivos y muertos”.
  • 1 Timoteo 2:5: “Hay un Dios, asimismo un Mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre”.