EL ARREPENTIMIENTO: La Iglesia Evangélica Luterana enseña que el arrepentimiento, en el sentido bíblico, es un pesar sincero con un reconocimiento del pecado, junto con una súplica llena de confianza hacia Dios por el perdón en el nombre de Cristo Jesús; que esto es una condición del corazón sin lo cual nadie será salvo; y que a cada pecador arrepentido se le asegura el perdón gratuito y abundante de Dios el Padre.
Pruebas de las Escrituras:
- Isaías 55:6–7: “Buscad a Jehová mientras puede ser hallado, llamadle en tanto que está cercano. Deje el impío su camino, y el hombre inicuo sus pensamientos; y vuélvase a Jehová, el cual tendrá de él misericordia, y al Dios nuestro, el cual será amplio en perdonar”.
- Mateo 4:17: “Arrepentíos, que el reino de los cielos se ha acercado”.
- Marcos 1:15: “Arrepentíos, y creed al evangelio”.
- Lucas 18:13–14: “El publicano estando lejos no quería ni aun alzar los ojos al cielo, sino que hería su pecho, diciendo: Dios, sé propicio a mi pecador. Os digo que éste descendió a su casa justificado antes que el otro; porque cualquiera que se ensalza, será humillado; y el que se humilla, será ensalzado”.
- Hechos 2:38: “Pedro les dice: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo”.
- 2 Corintios 7:10: “El dolor que es según Dios, obra arrepentimiento saludable, de que no hay que arrepentirse; mas el dolor del siglo obra muerte”.