Amenaza y Promesa
82. ¿Qué dice Dios acerca de todos estos Mandamientos?
Así dice Dios: "Yo soy Jehová tu Dios, fuerte, celoso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen, y hago misericordia a millares a los que me aman y guardan mis Mandamientos".
83. ¿Qué significa esto?
Dios amenaza con castigar a todos los que quebrantan sus Mandamientos; por tanto, temamos su ira y no traspasemos dichos Mandamientos. En cambio, Él promete su gracia y todo género de bienes a quienes los cumplen; por tanto, amémosle, confiemos en Él y observemos gustosos sus Mandamientos.
84. ¿Por qué Dios se llama a si mismo el Dios Fuerte y celoso?
Dios tiene no sólo el derecho de darnos mandamientos, sino también el poder de ejecutar sus amenazas y cumplir sus promesas.
- 1) Sant. 4:12. Uno solo es el Dador de la ley, que puede salvar y perder.
85. ¿Con qué amenaza Dios a todos los que quebrantan sus Mandamientos?
Dios amenaza a los transgresores con su ira y desagrado, con la muerte temporal y la condenación eterna.
- 2) Deut. 27:26. Maldito el que no confirmare las palabras de esta ley para hacerlas. Y dirá todo el pueblo: Amén.
- 3) Rom. 6:23. La paga del pecado es muerte.
86. ¿Sobre qué hijos visitará Dios la maldad de los padres hasta la tercera y cuarta generación?
Dios visitará la maldad sobre los hijos que igualmente lo aborrezcan y sigan a sus padres en tales maldades.
- 4) Eze. 18:20. El alma que pecare, ésa morirá; el hijo no llevará el pecado del padre, ni el padre llevará el pecado del hijo; la justicia del justo será sobre él, y la impiedad del impío será sobre él.
H. B. Gén. 9:25. Canaán fue maldito. — Mat. 27:25. Los judíos incluyeron a sus hijos en la maldición.
87. ¿A qué debe inducirnos esta amenaza?
Esta amenaza debe inducirnos a temer la ira de Dios y no hacer nada contra sus Mandamientos.
H. B. Gén. 7. El diluvio. — Gén. 19. Sodoma. — Luc. 19:23-24. La destrucción de Jerusalén.
88. ¿Qué promete Dios a todos los que aman y guardan sus Mandamientos?
Dios promete su gracia y todo género de bienes a millares a los que le aman y guardan sus Mandamientos.
- 5) Luc. 10:28. Haz esto, y vivirás.
- 6) 1 Tim. 4:8. La piedad para todo aprovecha, pues tiene promesa de esta vida presente, y de la venidera.
89. ¿A qué nos invita cariñosamente esta promesa?
Esta promesa nos invita a amar a Dios, confiar en Él y observar gustosos sus Mandamientos.
Los Fines de la Ley Divina
90. ¿Podemos guardar los Mandamientos de Dios como Él quiere que los guardemos?
No; porque desde la caída de Adán, el hombre natural no puede de ninguna manera guardar la Ley de Dios, y aun el regenerado la puede cumplir solamente de una manera imperfecta.
- 7) Sal. 14:3. Todos se desviaron, a una se han corrompido; no hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno.
- 8) Ecl. 7:20. Ciertamente no hay hombre justo en la tierra, que haga el bien y nunca peque.
- 9) Isa. 64:6. Todos nosotros somos como suciedad, y todas nuestras justicias como trapo de inmundicia.
- 10) Job 14:4. ¿Quién hará limpio al inmundo? Nadie.
- 11) Filip. 3:12. No que lo haya alcanzado ya, ni que sea perfecto; sino que prosigo, por ver si logro asir aquello para lo cual fui también asido por Cristo Jesús.
- 12) Sal. 143:2. No entres en juicio con tu siervo; porque no se justificará delante de ti ningún ser humano.
- 13) Sant. 2:10. Cualquiera que guardare toda la ley, pero ofendiere en un punto, se hace culpable de todos.
91. ¿Para qué, pues, sirve la Ley?
Primero (Freno): La Ley reprime, hasta cierto punto, las manifestaciones groseras del pecado, y de este modo ayuda a mantener una disciplina y honestidad externa en el mundo.
Segundo (Espejo): Principalmente, la Ley enseña al hombre el verdadero conocimiento de su pecado.
- 14) Rom. 3:20. Por medio de la ley es el conocimiento del pecado.
- 15) Rom. 7:7. Yo no conocí el pecado sino por la ley; porque tampoco conociera la codicia, si la ley no dijera: No codiciarás.
Tercero (Regla): La Ley enseña al regenerado cuáles son las obras verdaderamente buenas.
- 16) Sal. 119:9. ¿Con qué limpiará el joven su camino? Con guardar tu Palabra.
Del Pecado
92. ¿Qué es el pecado?
El pecado es todo desvío de la norma de la Ley divina.
- 17) 1 Juan 3:4. Todo aquel que comete pecado, infringe también la ley; pues el pecado es infracción de la ley.
93. ¿Por quién vino el pecado al mundo?
El pecado vino al mundo por el diablo, quien como primero se apartó de Dios; y por el hombre, quien por su propia voluntad se dejó seducir al pecado.
- 18) 1 Juan 3:8. El que practica el pecado es del diablo; porque el diablo peca desde el principio.
- 19) Rom. 5:12. El pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte.
H. B. Gén. 3:1-7. Seducidos por el diablo, Adán y Eva pecaron.
94. ¿Cuántas clases de pecados hay?
Hay dos clases: el pecado original y el pecado actual.
95. ¿Cuál es el pecado original?
El pecado original es el que hemos heredado de Adán, la depravación total de toda la naturaleza humana, la cual ahora está despojada de la justicia con que fue creada, inclinada a todo lo malo, y sujeta a la condenación.
- 20) Sal. 51:5. He aquí, en maldad he sido formado, y en pecado me concibió mi madre.
- 21) Juan 3:6. Lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es.
- 22) Rom. 7:18. Yo sé que en mí, esto es, en mi carne, no mora el bien; porque el querer el bien está en mí, pero no el hacerlo.
- 23) Gén. 8:21. El intento del corazón del hombre es malo desde su juventud.
- 24) Efe. 2:3. Éramos por naturaleza hijos de ira, lo mismo que los demás.
96. ¿Cuál es el pecado actual?
El pecado actual es toda trasgresión de la Ley divina en deseos, pensamientos, palabras y obras.
- 25) Mat. 15:19. Del corazón salen los malos pensamientos, los homicidios, los adulterios, las fornicaciones, los hurtos, los falsos testimonios, las blasfemias.
- 26) Sant. 4:17. Al que sabe hacer lo bueno, y no lo hace, le es pecado.
97. ¿De qué manera podemos ser libres del pecado, justos y herederos de la salvación?
Podemos ser libres del pecado, justos y salvos, no por las obras de la Ley, sino por la fe.
- 27) Rom. 10:4. El fin de la ley es Cristo, para justicia a todo aquel que cree.