LA LEY DE DIOS: La Iglesia Evangélica Luterana enseña que la Ley de Dios demanda perfección de corazón, de pensamientos, de palabras y de hechos; que ella condena al transgresor; que no puede salvar o poner al hombre en comunión con Dios; y que su función principal, desde la caída, es traer a los seres humanos al conocimiento de su condición depravada.
Pruebas de las Escrituras: