EL DIABLO y EL INFIERNO: La Iglesia Evangélica Luterana enseña que hay una hueste de espíritus malos, llamados diablos por las Escrituras, quienes son enemigos de Dios, de su Iglesia y de los hombres, y que ellos han sido arrojados al infierno; y que en el Día Final todos aquellos que han muerto sin fe en Cristo Jesús serán consignados a este mismo infierno por la eternidad.
Pruebas de las Escrituras:
- Efesios 6:12: “No tenemos lucha contra sangre y carne sino contra principados, contra potestades, contra señores del mundo, gobernadores de estas tinieblas, contra malicias espirituales en los aires”.
- 1 Pedro 5:8–9: “Sed templados, y velad; por que vuestro adversario el diablo, cual león rugiente, anda alrededor buscando a quien devore: al cual resistid firmes en la fe sabiendo que las mismas aflicciones han de ser cumplidas en la compañía de vuestros hermanos que están en el mundo”.
- Judas 6: “A los ángeles que no guardaron su dignidad, mas dejaron su habitación, los ha reservado debajo de oscuridad en prisiones eternas hasta el juicio del gran día”.
- Mateo 25:41: “Dirá también a los que estarán a la izquierda: Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno preparado para el diablo y para sus ángeles”.
- Isaías 66:24: “Saldrán y verán los cadáveres de los hombres que se rebelaron contra mí; porque su gusano nunca morirá, ni su fuego se apagará; y serán abominables a toda carne”.